Todos los padres, en algún momento de nuestra crianza creemos tener una falta de recursos, y nos planteamos… ¿qué técnicas puedo usar para mantener a mis hijos entusiasmados mientras hablamos inglés?

Nuestra nueva colaboradora, Amy, del blog Our ML Home, te trae una súper dinámica para aprender en casa, inglés con banderas.

 

 

Una dificultad que encuentran muchísimos padres al criar bilingüe, es obtener que su hijo conteste en inglés. Y eso les hace dudar: ¿entenderá mi hijo cuando le hablo inglés? ¿no funcionará la crianza bilingüe?

En realidad, segun Adam Beck en “Maximize Your Child’s Bilingual Ability: Ideas and inspiration for even greater success and joy raising bilingual kids”, hay 2 pilares en la crianza bilingüe:

1) la exposición al idioma – o sea cuánto inglés escucha el crío

2) la necesidad del niño de usar el idioma.

Es la falta de la segunda que hace que el niño no conteste en inglés, y sea un bilingüe pasivo (entiende, pero no habla). Una técnica para intentar solucionarlo y hacer de tu hijo un bilingüe activo (entiende y habla), es lo que llamo la técnica de las banderas.

La usamos en casa, y al escuchar 2 otras mamás hablar de los éxitos de esta técnica, Raquel me pidió que te la contase. ¡Así que ahí va!

 

 

 

¿Qué es?

Inspirada del programa SuperNanny que recomienda escribir las reglas de la casa para toda la familia, la técnica de aprender inglés con banderas consiste en crear una regla lingüística visual que el niño pueda entender y que le recuerda qué se espera de él que use el inglés en casa.  

Esta regla se señala con una banderita:

  • del Union Jack puesta a la altura de los ojos del niño en un lugar visible donde tiene que hablar inglés -por ejemplo, en la puerta de la habitación al entrar,
  • Española al salir de la habitación para señalar que ya puede volver a usar el castellano.

 

Puede aplicarse de 2 formas, según la necesidad lingüística de la casa:

  • En un cierto lugar de la casa – Se puede iniciar la transición de la pasividad a la actividad limitando la regla a una sola habitación de la casa.  Conforme vaya tu hijo usando más inglés, se puede entonces ampliar la regla a más habitaciones de la casa. Según el niño, igual ni hará falta ampliar.  Si el crío se siente cómodo, irá espontáneamente usando más inglés sea donde sea.

Este método lo usaron 2 mamas españolas criando bilingüe en España tras explicarle esta técnica, y me contactaron a posteriori para contarme lo encantadas que estaban al ver los primeros resultados positivos.  Una de ellas impuso esta regla en su cuarto de baño, y me contó lo maravillada que está al escuchar su hija formar frases que nunca le había escuchado decir antes. Todavía están al principio de esta técnica, pero las noticias son prometedoras.

  • En toda la casa

Esta es la regla que usamos en nuestra casa. Somos una familia trilingüe (vivimos en Francia, Papá habla castellano y Mamá inglés) y cuando tenía 4 años nuestra hija mayor (la pequeña era recién nacida) siempre contestaba en francés.  Para activar su Spanglish, se me ocurrió la idea de colocar una bandera española y una inglesa en nuestra puerta de entrada para señalar a la mayor que en nuestro hogar sólo tenemos derecho a hablar en estos dos idiomas.  Detrás de la puerta de entrada, pusimos la bandera tricolor para señalar que al pasar el umbral ya se puede usar el francés. Ha sido todo un éxito con ella, y si alguna vez intentaba usar solo francés, la mandábamos a la puerta para que comprobase las banderitas y recordarle lo que significaban. Intentó 3 veces, y nunca más volvió a intentarlo porque había entendido que de esta regla no se iba a librar.  El segundo éxito derivado de esta experiencia es la pequeña de ahora 4 años que entiende que sólo se puede usar el Spanglish en casa.

¡Cualquiera que sea tu elección, recuerda que, los niños siguen ejemplos, así que esta regla tienes que seguirlas también!

 

 

 

¿Por qué funciona?

Esta regla funciona por varias razones:

  • Visualización de una regla abstracta – Las reglas son conceptos muy abstractos para los peques. Por eso las olvidan tan pronto.  Pero con un recuerdo visual, enseguida la regla se hace más concreta y les pega más. También les permite concretar el cambio lingüístico que se está implementando en vuestro hogar.
  • Establece un marco – Es conocido que los niños necesitan un marco para desarrollarse plenamente.  Las banderitas permiten establecer el marco lingüístico de la casa.  Define lo que esperamos del niño.
  • Empuja al niño a salir de su zona de confort – De forma general, los niños suelen ser comodones; no suelen ir más allá de sus capacidades a menos que los engañemos con algo lúdico. Por ejemplo, si papá puede llevarle en brazos en vez de caminar él con sus patitas, o usar las manos en vez de usar los cubiertos… De hecho, tras implementar la técnica de la bandera, pregunté a mi hija porque antes no usaba el inglés o el español.  Me confesó que “el francés es más fácil”.

 

La técnica de la bandera es una super impersonificación de la regla de Time & Place, que es una estrategia usada por tantos padres criando bilingüe.  Y por eso, las banderitas dan vida a esta estratégia.

 

 

 

¿Cómo ponerlo en práctica?

  1. Definir con tu pareja la regla que queréis implementar.  Por ejemplo, inglés por toda la casa o inglés en una cierta habitación de la casa.
  2. Imprimir tantas banderitas del Union Jack y de la Rojigualda como de lugares donde queréis que se use el inglés y castellano, y colocarlas en un sobre bonito o llamativo.
  3. Tener una charlita con tu hijo para explicarle la nueva regla de la casa que ambos pequeños y mayores tienen que respetar. Como parte de esta nueva regla, entregarla a tu hijo el sobre y decirle que tiene una “misión”:
    • Cuando tu hijo abre el sobre, pregúntale si conoce estas banderas y si es necesario, explicarle el idioma que cada una representa.
    • Entregarle a tu hijo cinta adhesiva o sticky-tack y guiarle para que coloque las banderas donde pertenecen.

 

¡Ojo! Tras implementar esta regla, la activación del inglés no sucede al minuto. Tu hijo necesitará un cierto plazo para ir incrementando su vocabulario y dejar de usar el castellano en la zona definida.  En nuestro caso, durante los 6 primeros meses, mi hija mayor siguió usando algunas palabras de francés cuando le faltaba vocabulario.  Sin embargo, conforme el uso de Spanglish se expandía, desaparecía el francés.  Hoy en día, ya no usa más francés, y si le falta una palabra, me la describe o me la pregunta directamente.

Para ayudar a tu hijo en esta transición:

  • Reformula en inglés lo que dice en castellano. 
  • Incítale con un tono de voz alentador a repetir palabras nuevas.
  • Felicítale cuando usa una palabra nueva o hace un esfuerzo.

 

Recordar…

  • Los niños aprenden gracias al juegoasí que asegúrate que esto sea lúdico.  Por ejemplo, si implementas la regla en el baño, piensa a incluir muchos juguetes de baño a la hora de lavarse, una pila de libros a mano en el aseo, cantar nursery rhymes para medir la duración del lavado de dientes…

Si te aventuras en hacer de esta regla una norma para toda la casa, y no sólo limitada a una habitación, te sugiero 2 ideas complementarias que deberían gustarle a los peques.  Cuando uno se aventura en cambiar el idioma de la casa, resulta bastante difícil cambiar sus costumbres y más de una vez se nos escapa el español.  Haz de tu hijo un actor de vuestra aventura con:

    • Hacer de él tu “language police” que te señala tus deslices – recordar que a los críos les encantan poder corregir a un adulto 😉
    • Crear una hucha inglesa – para cada desliz, el adulto culpable abona una monedilla que a largo plazo recompensará vuestro hijo con un regalito… en inglés, ¡claro! 😉
  • Los padres dan el ejemploSi no sigues la regla, el niño tomara tu ejemplo. No puedes pedir a tu hijo que se esfuerza si no te esfuerzas tú.  Consistencia es la clave.

 

A día de hoy, somos 3 familias con una experiencia positiva con la técnica de las banderas.  Así que si, tú también estás en esta situación de tener un pequeño bilingüe pasivo, y deseas transicionar a un bilingüismo activo, ¿por qué no intentarlo? En el peor de los casos no funcionará, y el mejor tu hijo empezará a soltarse… 😉

 

¿Qué te ha parecido? ¿Piensas que podéis hacerlo en casa?

Si lo intentas y te funciona, ¡por favor háznoslo saber dejándonos un comentario!  Cuanto más se sepa, más inspiración para ayudar a otros padres bilingües 😉

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