Una vez que has decidido dar el paso de criar a tu peque bilingüe, te encuentras con que no sabes que esperar de esta increíble aventura. ¿Hay algún tipo de dificultades cuando se cría bilingüe? ¿Son muchas? ¿Cómo poder superarlas?

Ante todo, me gustaría decirte que habrá trabas, pero… es normal a la hora de criar a cualquier hijo. La clave a cualquier obstáculo es tener mucha determinación e imaginación.

Para nosotros, estas dificultades son incluso mayores ya que en muchas ocasiones nos sentimos aislados y no llegamos a saber que estos problemas son totalmente normales…

Por eso, aquí te dejo algunas de las dificultades que te vas a encontrar a lo largo de esta increíble aventura.

El objetivo no es desanimarte sino informarte, para que estés preparada para superar cualquier reto que te venga por delante, con más valentía y menos inquietud 😉

 

 

Dificultades cuando se cría bilingüe

1. Las dificultades externas

Una de las dificultades cuando se cría bilingüe que más mencionan los padres (incluso nativos) es la mirada de la gente.

Muchos de nosotros nos avergonzamos de usar otro idioma que el nuestro materno en público, por culpa de las miradas que atrae, e incluso en algunas ocasiones por comentarios hostiles. Con el tiempo se aprende a dejar pasar de lado estas miradas…

En realidad, las hostilidades suelen venir en muchas ocasiones de amigos y familiares, los cuales quieren hablarte de forma sincera y no se cortan a la hora de decirte lo que estás haciendo bien o mal. Esa situación, nos pueden hacer sentir sin apoyo dentro de nuestro ámbito personal porque no entenderán nuestra elección de criar en otro idioma que el materno. Igual alguno se burlará y criticará.

Pero, por experiencia personal, la cosa cambia totalmente una vez que tu peque empieza a contestar en inglés. 😉

Desafortunadamente también nos cruzamos con unos cuantos profesionales que no están al tanto de los estudios más modernos sobre el bilingüismo. Médicos o profesores que piensan que enseñar dos idiomas a tu hijo va a hacer que se le retrase el habla…

No obstante, se estima que el 50 % de la población mundial es bilingüe o incluso o multilingüe… ¡Es imposible que el 50 % de la población mundial padezca retraso del habla o confusión!

Muchos bulos circulan en nuestra sociedad sobre el bilingüismo. La lingüista Rebeca Imberg explica sus orígenes de forma sencilla: “El prejuicio se remonta a estudios de niños bilingües que se habían llevado a cabo entre los años 1890 y 1950 y que sugerían una «confusión lingüística» que afectaba al desarrollo intelectual de los niños”.

Desgraciadamente, a pesar de que estudios modernos demuestran lo contrario, siguen pululando. Para plantar cara a estos mitos, la mejor solución es informarse con buenas fuentes, como “Myths about bilingualism” del experto en bilingüismo, el Pr. François Grosjean.

 

2. Las trabas en casa

Si las dificultades exteriores son desagradables, también nos podemos encontrar un par de ellas en nuestro propio hogar.

La más conocida es la resistencia de tu hijo.

 Los peques son pragmáticos: ¿por qué esforzarse en hablar inglés cuando papá y mamá hablan español?

Es importantísimo crear en tu hijo la necesidad de usar el inglés (cf. “Maximize Your Child’s Bilingual Ability” de Adam Beck). Como cada niño es un mundo, y también tus circunstancias personales, te pertenece identificar la estrategia que funciona para tu familia.

Otra traba es lo caro que puede resultar criar bilingüe.  Se necesita muchos nuevos recursos de forma regular para fomentar estas conversaciones en inglés y guardar la atención de tu hijo. Un pequeño presupuesto mensual puede venir bien. 😉

 

 

3. El desafío personal.

Una vez tu estrategia lingüística identificada, te tocará ser riguroso.

Todos tenemos momentos cuando estamos cansados, desanimados… pero no podemos permitirnos flaquear en nuestro uso del inglés. Esto mandaría un mensaje subliminal a tu peque que utilizar al inglés no es tan necesario o tan importante.

Establecer tu relación con tu hijo en inglés, puede resultar difícil para algunos padres. Como con cualquier relación, puede requerir un poco de tiempo (estamos hablando de meses). Hay que ser paciente; además al no ser nativo hay que acostumbrarse al uso del inglés a diario.

Aprender vocabulario infantil y educativo en inglés nos parece un esfuerzo más al no ser nativos, pero en realidad incluso un nativo no tiene siempre este vocabulario. Piénsalo bien: antes de que naciese tu hijo, ¿conocías tú el nombre de cada objeto infantil cómo cuco, correpasillos, chasis, portabebés? 😉

Usar el inglés es un esfuerzo continuo porque no es tu idioma materno.  Sin embargo esto no significa que no se puede criar bilingüe si no eres nativo, simplemente que al hacerlo necesitarás esforzarte algo más, sobre todo los primeros años.

A veces, este desafío nos puede pesar, y hacernos sentir muy solos al ser la única fuente de inglés.

Pero buscando soporte en la fantástica Escuela de Spanglish Easy o en la comunidad de crianza bilingüe de Instagram, playdates u otras familias bilingües cerca de casa… ¡verás que no estás tan sola!

 

¡No te desanimes por tanto! 🙂

No dejes que estas dificultades cuando se cría bilingüe te intimiden en tu decisión de criar de esta manera.

Lo importante es ser consciente de ellas para que no te tomen por sorpresa al enfrentarte a ellas por primera vez, y que no te desanimen en tu aventura.

De hecho, la única solución en la mayoría de estas situaciones es la perseverancia. Con determinación, lo conseguirás. ¡Y aquí en Spanglish Easy estamos aquí para apoyarte! 🙂

 

Si te ha gustado el artículo, es posible que te interese leer más sobre la crianza bilingüe. Puedes encontrar más información en ´ y ¿Cómo empezar la crianza bilingüe?

Este artículo ha sido escrito por nuestra colaboradora Amy. Ella es madre trilingüe y habla sobre ello en su blog en inglés ‘Our Ml Home.

 

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