Continuamos con la temática del mes pasado, pero en esta ocasión vuelvo para explicarte cómo implementar Time & Place en casa con tu peque cuando no hablas inglés o lo haceis durante muy poco tiempo al día.

 

Como ya hemos comentado, esta estrategia es muy recomendable cuando se tienen dudas a la hora de hablar en ingés. Quieres empezar pero no sabes cómo hacerlo, te falta experiencia… Esta estrategia te permitirá aprender el idioma junto con tu hijo.  Nada es más motivante para un niño que aprender junto a su padre/madre. Le mostrarás un ejemplo positivo. Sois co-aventureros.

 

¿Concretamente, cómo implementar Time & Place cuando no hablo inglés?

Primero tienes que escoger una metodología que se corresponda más contigo y tu familia.  Te propongo 3 formatos distintos para escoger el que más os guste, o inspirarte para crear el tuyo:

90 minutos semanales sobre una temática.

Si te sientes más seguro/segura preparándolo de antemano, puedes preparar una hora y pico de actividades alrededor de una temática, al estilo taller.  Por ejemplo, si la temática es la comida, se puede:

Empezar con unas flashcards sobre la comida – para hacerlo entretenido al momento de repasar las palabras aprendidas, pon unos clips en las flashcards y dale a tu peque una caña de pescar magnética a tu peque para que vaya pescando la tarjeta que le pides. Si su coordinación óculo motora sigue un poco joven para esto, se puede reemplazar la caña por un matamoscas. 😉

Luego jugar a la tienda como si compraríais comida.

Leer juntos sobre la temática -Puede ser:

        1. Un cuento de su héroe favorito sobre el tema escogido, por ejemplo el oso Paddington buscando su tarro de mermelada en The Adventures of Paddington: The Missing Marmalade Sandwich.
        2. Word book – los de Usborne suelen ser una maravilla.  Por ejemplo:My First Word Book About Food.
        3. Libro de pegatinas tipo My First Book About Food de Usborne.
      1. Cocinar algo juntos dónde podréis usar las palabras aprendidas juntos – No tiene que ser algo sofisticado, una cosa tan sencilla como una tortilla puede bastar para poner en práctica el inglés aprendido.  Para preparar vuestro vocabulario, pasar por este post en nuestro blog para encontrar todo el vocabulario que necesitas para preparar una tortilla en inglés
      2. Acabar con música infantil relacionada con la comida – Super Simple Songs tiene en Youtube una colección de canciones sobre el tema.  Si prefieres no poner tu peque delante una pantalla, Super Simple Songs también está en Spotify.

 

1 hora diaria de actividades – 2 formas de hacerlo:

Una variedad de pequeñas actividades como flashcards, dibus, canciones, libro de pegatinas, cuentos, actividades de una “subscription box” tipo Petit Londoner No tienes porque hacer las mismas actividades cada día.  Puedes alternar por ejemplo 3 o 4 distintas cada día.

Una actividad principal, por ejemplo una manualidad que habrás preparado de antemano, o cocinar o hacer repostería…

 

Una rutina diaria

Para los niños, las rutinas son un elemento importante de desarrollo intelectual y emocional. Por eso se puede aprovechar esta  importancia para combinarlo con el aprendizaje del inglés.  Para eso, nada más simple que llevar a cabo una rutina básica del día a día en el idioma de Shakespeare. Una tan sencilla como la de lavarse las manos o del baño.  Esta práctica se puede juntar con la técnica de las banderas que comentamos en un post anterior.  Si te interesa hacerlo con la rutina del baño, puedes encontrar todo el vocabulario, frases, actividades y conversaciones en nuestro CURSO GRAUITO de Inglés para Padres.

La ventaja de seleccionar una rutina para llevar a cabo en inglés, es que una vez que la dominas y te sientes muy cómodo/a, puedes extenderlo a otra rutina como la hora de dormir, aumentando poquito a poquito el uso del inglés en tu casa.  A largo plazo, esto podría hacer como un efecto bola de nieve y llevarte a pasar a una estrategia de OPOL o ml@home donde hablas inglés a tu peque. ¿Te parece imposible?  Es simplemente una cuestión de extender tu zona de confort.  

Mi pequeño consejo: escoger rutinas próximas en horarios para que poquito a poquito, cumulados vayan formando una gran franja horaria en inglés.  Por ejemplo, empezar con la rutina del baño, luego una vez dominada extenderla a la hora de dormir, añadir la cena, y entonces incluir la merienda.  Poquito a poquito, sin enterarte, acabarás pasando tu final del día en inglés con tu hijo…. ¡O sea más o menos un cuarto o tercio de tu día!

 

 

Claves

Sea cual sea tu elección la clave es la regularidad (como siempre con la crianza bilingüe).  Una vez tu frecuencia escogida, tienes que seguirla, y no saltarte una sesión. Tiene que ser un ritual. Los niños necesitan rutinas para desarrollarse, y esto es todavía más cierto al respeto de la adquisición de un idioma.  Para que sea un ritual, asegúrate de que este Time está bien identificado como por ejemplo todos los miércoles a la hora de la merienda, o todos los días a la hora del baño.

Sin embargo, la regularidad no significa que no puedes ajustar tu organización si te das cuenta que la frecuencia o duración escogida no es la buena.  La crianza bilingüe es un proceso de tanteo.

 

Tras leer este post, ¿te sigue pareciendo difícil introducir el inglés en tu hogar? ¿Y porqué no probarlo y ver cómo se os da? A veces lo más difícil es lanzarse al agua…

 

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