¿Sabes lo que son las cestas sensoriales?

Son una fabulosa manera de ayudar a nuestros hijos a desarrollar sus sentidos, y como ya sabéis, nosotros vamos un paso más y lo hacemos en inglés.

Porque cualquier ocasión es buena para aprender nuevo vocabulario.

 

¿Qué son las cestas sensoriales?

Las cestas sensoriales o cestas de descubrimiento son actividades ideadas para experimentar con las diferentes texturas y sensaciones o para introducir nuevos conocimientos de una forma  novedosa e independiente.

Llevarlo a cabo es muy sencillo. Simplemente se colocan un montón de diferentes materiales, escogidos para trabajar las diferentes áreas de descubrimiento. Colores, texturas, formas, sonidos, olores, sabores, etc.

 

Aunque este tipo de actividades pueden ser trabajadas a cualquier edad dependiendo de los materiales expuestos, la edad más recomendable es de 0 a 2 años.

cestas sensoriales - azul

 

Beneficios

Los beneficios de las cestas sensoriales son muchos, pero principalmente:

Ayuda con el desarrollo de las habilidades motoras y

Potencian la coordinación óculo-manual.

Promueven la independencia al dejar al bebé libre de escoger y de jugar con los materiales que se prefiera.

Despiertan la curiosidad del niño y las ganas de aprender invitándoles a explorar y a investigar.

Favorecen el pensamiento creativo al brindar infinitas posibilidades de juego.

Fomentan el uso del lenguaje y ayudan a su desarrollo.

 

Materiales

A continuación os ofrezco algunas posibilidades para poner en práctica en casa.

Diferentes objetos de un mismo color.

Instrumentos musicales.

Marionetas.

Comida de mentira.

Formas.

Exploración de uno mismo con espejos.

Elementos naturales como unas hojas, ramas, troncos, piedras.

Utensilios de cocina.

 

 

¿Cómo usarlas?

Depositar diferentes materiales en una cesta, a ser posible de tela o de mimbre. De manera totalmente independiente dejar que el bebé explorar los diferentes materiales. Que elija lo que quiere hacer, que experimente, que golpe, que chupe y tire; todo lo que quiera hacer con ellos.

Precisamente por este motivo se recomienda que todos los materiales sean duros, naturales y por supuesto, adecuados a la edad del bebé.

 

 No dejar nunca al bebé sin supervisión.

 

Una vez que el bebé ha explorado los diferentes materiales, entonces podemos involucrarnos también en el juego. Pasar los diferentes materiales mientras los nombramos, hablar con él, hacerle sentir las diferentes texturas, hablar del brillo, de las formas, etcétera.

 

Precaución

Como siempre, con los niños de esta edad hay que tener mucho cuidado y no dejarles solos en ningún momento, además de tener en cuenta el tipo de objetos a utilizar. Estos tienen que ser siempre seguros para el niño.

 

Actividades para aprender inglés

Y nos metemos en lo importante. Cómo usar el inglés para potenciar la adquisición de vocabulario y ayudar a nuestros hijos con el desarrollo del habla.

Porque, aunque nuestros bebés aún no hablen, no significa que no estén desarrollando su cerebro y su lenguaje oral. Toda conversación y vocabulario ayuda a desarrollar su lenguaje y comunicación, y este tipo de actividades son perfectas para seguir apoyándolo.

 

Y, da igual el nivel de inglés que tengas, porque, las cestas sensoriales son perfectas para los comienzos. Lo importante es prepararse los materiales con anterioridad, y si es necesario, el vocabulario. De este modo, aprendéis juntos.

Por tanto es un momento ideal para iniciarse en el inglés si aún no lo has hecho.

 

Da igual que uses frases más largas o más cortas, más adjetivos o menos. Toda conversación que realices implica una exposición al inglés. Y lo mejor de todo es que, las posibilidades son infinitas. Solo necesitas ponerte y el inglés saldrá solo.

Podéis charlar sobre cada objeto, o simplemente hacer que tu hijo te escuche decir su nombre. Puedes incluir acciones o describir los diferentes objetos. TODO vale.

Pero como se que en muchas ocasiones nos bloqueamos y no sabemos como empezar, para echarte una mano, a continuación voy a ofrecerte ejemplos reales que poder usar en casa. Para demostrarte que tú también puedes hablar en inglés con tu hijo de una manera muy fácil y divertida.

 

Cesta con objetos azules

Blue train, the train goes choo choo.

What noise does the train do?

This is a blue ball. The ball goes up and down.

I can roll the blue ball.

Can you catch it?

Can you pick up the big blue ball?

Can you throw it now? Can you throw it back to me?

Up, in the air. It goes high, very high.

Up it goes, down it comes.

 

¿Cómo usarlas en Primaria?

Todos los profesores estamos día a día intentando encontrar diferentes actividades y metodologías con las que sorprender a nuestros alumnos, ya que esta demostrado que una clase ocupada y comprometida (engaged) es una clase feliz e interesada en su trabajo.

Por ese motivo, después de ver durante muchos meses lo bien que funcionaba con mi hija de un año, decidí dar un paso mas y proponerlas en clase.

La propuesta fue muy sencilla. Esa semana íbamos a trabajar con time openers (de los cuales ya he hablado en la web, pincha aquí para echarle un vistazo) y quería sorprender a mis alumnos para que no solo se divirtieran, sino que también esperaran con entusiasmo las diferentes lecciones.

La lección iba a ser sencilla, de manera practica iban a preparar un sandwich de mermelada, y de manera teórica, escribirían los diferentes pasos que debían llevar a cabo usando los adverbios de tiempo. Está mas que desmostrado que una de las mejores maneras para que los niños recuerden los diferentes pasos a llevar a cabo es realizarlo antes, y no defraudo.

Así que en una cesta de mimbre les puse una rebanada de pan, un cuchillo de plástico, un poco de mermelada y un plato de plástico. Lo dejé todo en sus respectivas mesas junto a una cartulina y rotuladores de colores, y al llegar del recreo simplemente les dije ‘Tell me what are we going to do this week’. Nada más.

 

Su entusiasmo fue tremendo.  Se comieron el pan, olieron la mermelada, juguetearon con el plato y el cuchillo. Y al cabo de varios minutos algunas mesas empezaron a escribir lo que pensaban. Unas acertaron y otras no. Pero tras 10 minutos explorando y dialogando les pedí que acudieran a la alfombra y entre todos averiguamos con lo que íbamos a trabajar esa semana.

 

He de reconocer que al finalizar la semana les pedí que me hicieran una hoja de ‘feedback’ en la que TODOS los niños decían claramente lo bien que se lo habían pasado, y de manera académica, mas del 85% de la clase aprendió los conceptos a trabajar.

 

Sin duda, viendo el éxito decidí usarlo en otras asignaturas también. En ciencias dejándoles los componentes de un circuito eléctrico, en matemáticas con objetos y unas balanzas, en educación física con aros y pelotas.

Es cierto que los niños de estas edades no van a mordisquear o a chupar los diferentes elementos, pero si que los van a ver desde una perspectiva totalmente diferente y novedosa pues, al no decirles nada, su imaginación es lo único que importa. Y la experiencia sin duda merece la pena.

 

 

¿Conocías ya las cestas sensoriales o de descubrimiento? ¿Las usas en casa o en el cole? ¿Se te ocurren otras ideas que podamos llevar a cabo con ellas?
Por favor, dínoslo en los comentarios, me encantará saber como lo haces TU.

 

diferentes objetos de una cesta sensorial

 

 

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